La Casa del Movimiento

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La Escuela del Movimiento - Introducción al Libro y Método Córporal

Es una gran casa creada para explorar y avivar la emoción del sentir. Para entrar, la construcción te ofrece varias alternativas; tú decides el camino. Puedes usar las sogas que arman el techo de la casa, tejidas para proteger su cima y que trazan una ruta a la cubierta donde, en la cúspide, te espera un cubo transparente de agua: es la Sala Espejo.

Si deseas explorar otras sensaciones y direcciones, entonces ingresa por las ventanas. Para llegar a ellas hay un mapa de pequeñas piedras incrustadas en la pared, presas que forman dos cuerpos opuestos del sentir, Ella y Él. Si eliges este camino, llegarás a una ventana que debes cruzar para entrar a la Sala Córporal, la de Jugar a Sentir. Allí, te guiará la científica del método de la Escuela.

En la esquina derecha de la edificación hay cien escalones; tú decides cómo subirlos, cómo engranarte con ellos. Noventa y nueve pasos… quedarán tus huellas impresas ahí y, tras el último escalón, llegarás a la Sala Baila, la de los Juegos de la Energía. Desarmarás lo que tienes, para rearmarte y con la rudeza de los potentes motores, conectarás hermosas y delicadas fichas. Te guiará una fuerte y estilizada mujer, amante de la física, la suspensión y los centros de gravedad. Para ella el sexo opuesto es un elemento de placer y en silencio ama a quien le enseñó a sentir.

También puedes tocar el timbre, porque, como todas las casas, esta también tiene uno. Pero, para que funcione y la puerta se abra, es necesario que subas a la bicicleta que está al lado del reloj y que pedalees hasta lograr un mínimo de tiempo y ritmo que genere la suficiente energía para que se active el sonido y la puerta se abra. Cuando entres, estarás en la Sala Rupturas que, por un pasillo se conecta con la Selva Zulú, lugar de retos y pruebas de los Juegos de la Voluntad. Aquí te encontrarás con tus antagonías y tus contradicciones y entenderás cuán necesarias son estas para la búsqueda de tus verdades y mentiras, para explorarla maldad que llevas y la bondad con la que juegas. Esta es la Sala Efectos; en ella, un hombre anfibio te espera y, en medio de animales, recibirás heridas que te romperán. Este juego te reta a explorar y a reconocer el dolor para que tras la ruptura, encuentres la fortaleza de la regeneración de un cuerpo transformado. Él no es amigo del método de la Escuela y finge que vive sin sentir. Evita a la mujer estilizada, experta en cinética, quien constantemente lo desafía y lo confronta.

Encima de las ventanas caen lienzos de colores. Juega con ellos y te mostrarán el camino en un arcoíris de pasión al que te puedes subir para escalar. Los lienzos caen como ondas que dibujan cortinas por toda la casa, gracias al viento que las acaricia en el día y las esconde en la noche. Su centro de poder está anclado a un salón que las protege, debajo del Salón Espejo. Cicatrices es su nombre; ahí encuentras el Juego del Perdón, a través de la pasión y de la expresión corpórea. Aquí hallarás a un maravilloso ser de luz que es él y ella a la vez; es una autobiografía corporal, en cuya piel se revela una historia de vida, de dolor y de imágenes del pasado que se imprimieron para nunca olvidar. Es una hermosa cicatriz hecha cuerpo; es el amor verdadero llamado perdón, emancipación y liberación. No olvides que aquí también puedes desvelar una crónica de amor… la historia de las amantes.

Si quieres activar la energía de la Casa, busca su olor, que tiene una fragancia particular; escucha las vibraciones que activan tu piano invertido. Véndate los ojos, para ver la luz del camino, y empezar todo el recorrido. Tira el Dado de los sentidos y el maestro de maestros te guiará para que encuentres el fuego que enciende lo más profundo de tus sentidos, el origen del hogar.

Si prefieres esperar, antes de entrar estaciona tu máquina en la Escuela del Movimiento y busca el parqueadero, llamado Ella al Volante. Puedes ingresar caminado, en carro, en bicicleta, en moto… Tiene una pequeña y precisa pista de obstáculos y, desde que entras a este lugar, la directora mecánica estudiará tus movimientos. La forma en que manejas tu máquina definirá tu estado interior y, antes de que llegues a la revisión-valoración, has entrado a una pista del movimiento de estimación de los Juegos Ocultos,  diseñado para Ellas, aunque su dueña ama a hombres y a mujeres por igual. Todos son admitidos.

Y tú, ¿por dónde quieres entrar?

La Escuela del Movimiento - Introducción al Libro y Método Córporal

Es una gran casa creada para explorar y avivar la emoción del sentir. Para entrar, la construcción te ofrece varias alternativas; tú decides el camino. Puedes usar las sogas que arman el techo de la casa, tejidas para proteger su cima y que trazan una ruta a la cubierta donde, en la cúspide, te espera un cubo transparente de agua: es la Sala Espejo.

Si deseas explorar otras sensaciones y direcciones, entonces ingresa por las ventanas. Para llegar a ellas hay un mapa de pequeñas piedras incrustadas en la pared, presas que forman dos cuerpos opuestos del sentir, Ella y Él. Si eliges este camino, llegarás a una ventana que debes cruzar para entrar a la Sala Córporal, la de Jugar a Sentir. Allí, te guiará la científica del método de la Escuela.

En la esquina derecha de la edificación hay cien escalones; tú decides cómo subirlos, cómo engranarte con ellos. Noventa y nueve pasos… quedarán tus huellas impresas ahí y, tras el último escalón, llegarás a la Sala Baila, la de los Juegos de la Energía. Desarmarás lo que tienes, para rearmarte y con la rudeza de los potentes motores, conectarás hermosas y delicadas fichas. Te guiará una fuerte y estilizada mujer, amante de la física, la suspensión y los centros de gravedad. Para ella el sexo opuesto es un elemento de placer y en silencio ama a quien le enseñó a sentir..... Conoce más en Mi Libro Escuela del Movimiento. Disponible en Amazon en versión digital

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