Dorgy

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Pocos saben tu nombre, pocos saben tu existir.
Pocos sabemos lo que reflejas,
porque tu intención es no dejar ver.

Solo debo decirte que tengo poco tiempo, lo sé. Es como
si cada uno supiera el reloj biológico que tiene para
caminar antes de partir.

Traigo un mensaje para ti. Te levantas con enojo y tu
tiroides lo refleja; es tu deseo de poder cambiar. No es
malo, pero asumes una actitud rígida, y esto te mata por dentro.

Tus débiles huesos que, aunque disfrazados de fuerza
muscular, aún sabes que tienen una calcificación
anormal de tu orgullo y falta de perdón resquebrajado.

Vistes de negro y cubres todo tu cuerpo para ocultar
heridas y no permites que la luz natural entre y sane la cicatriz.

Luces aburrida y así no eres. Eres color, eres pasión.
Esto no es un juzgamiento, es tu pecho inflamado, ahí
donde está tu esternón, tu timo: siempre con un constante
dolor, almacena temor y gobierna tu sistema inmunológico
transformando el miedo en virus.

Luces fuerte, pero no lo eres. Y debes buscar serlo de verdad;
para ti, no para otros. Te achicaste frente a una situación
y en lugar de hacerle frente, te escondiste en ti.

Eres víctima de ti misma. Cuando no estamos dispuestos
a soportar amorosamente una experiencia emocional.

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