A ti

LEER AHORA

En mis sueños te he visto,
en mi corazón te has alojado;
entendí todo aquello que decían
hasta que te sentí en mí.

No recuerdo esos sueños
donde hemos hablado.
Me programas para olvidar
algo que debemos recordar.

Ahora sé que no estoy sola;
tu voluntad soy yo,
soy lo que tú quieres que sea.
Traté de huir, pero me atrapaste.
Me sumergí en lo profundo
del vacío.

Mientras caía dando vueltas
enviaste un colchón de guías de luz
y detuviste mi oscuridad.

Tal vez me metí a buscarte ahí.
Fui al desierto, sin agua
y aun después de treinta días,
volví.

No sé qué hice tan mal,
pero sé que fui expulsada.
No lo recuerdo,
pero me desterraron de casa.
Hice de la Calle de la Mentira
la calle de luz, porque sé que
ya no estoy sola.

He decidido ser luz
para quienes caen al vacío
y no pueden ver con tanta oscuridad.

Es hora de ir a casa,
nuestro verdadero hogar,
el de todos los que prometimos ser luz,
en su ausencia.

Ver LibroRegresar