Nuestros procesos de investigación-creación nacen de la pregunta por la relación entre cuerpo, espacio y mundo común. Comprendemos el entorno como lugar de aparición, encuentro y sentido: allí donde un cuerpo se mueve, habla, recuerda y se relaciona con otros, se configura una forma de habitar.
Para Corporal, pensar es volver a la vida compartida con más atención. Es leer los gestos, los recorridos, las palabras y las memorias como tramas que sostienen nuestra manera de estar en el mundo. Esta forma de trabajo dialoga con la antropología filosófica y con una comprensión hermenéutica de la experiencia humana: el ser humano no solo ocupa lugares, los interpreta, los narra y los transforma.
Parte de esta línea ha sido publicada en la revista Dearq, de la Universidad de los Andes, Colombia, en su edición dedicada a Cuerpo, Percepción y Movimiento.